jueves, 3 de julio de 2008

Muerte anunciada


Saludos a la blogosfera!. Hoy pensaba hablar de Ingrid. De Ingrid, y por lo tanto, de lo supremo de la libertad. No obstante hablaré finalmente de Gaby, la última victima de la violencia machista. De Gaby y su último peregrinar en busca de una ayuda para no acabar bajo tierra. De una ayuda que nos han vendido que funciona y no es más que propaganda.

No me sorprende en modo alguno, y eso me aterra, lo que hoy se describe acerca del interrogatorio insidioso por parte de la Guardia Civil del que fue objeto Gaby justo un día antes de morir a manos de su ex pareja, de esa que quería que le ayudaran a alejarla, y tras sufrir siete puñaladas frente a su casa, el lugar donde avisó que su ex acudía sin problema.

Y no me sorprende porque el tiempo que estuve colaborando en la Asociación contra la Violencia de Genero de mi amiga María, pude comprobar que nuestro sistema es humo y que tenemos mucho que avanzar. Parecen pensar los mandamases que hay que retocar el sistema cuando lo que ocurre relamente es que habría que empezar de cero y empezar a educar a los que nos tenemos que enfrentar a esta problematica.

Lo que le ha ocurrido a Gaby le ocurre a más de una. Se vuelve a hacer recaer en la victima, otra vez más, la reponsabilidad del problema. No se entienden las motivaciones porque ni ellas mismas las entienden porque estan influenciadas por el terror y el miedo que padecen. Cada vez que ocurre un nuevo crimen me acuerdo del anuncio institucional que nos vendían en el que la victima estaba acompañada por Policias, Abogados, Jueces, Medicos... Eso es todo humo y hay que denunciarlo!. Como diría aquella: Basta de silencios!. ¡Gritad con cien mil lenguas! porque, por haber callado, ¡el mundo está podrido!

2 comentarios:

yáñez dijo...

Tengo que insistir en varios posibles criterios para poder pensar que no todos los hombres estamos zumbados.
1º.- Un hombre mata a una mujer
( a la que cree suya, de su propiedad), por eso mismo,ese anormal se cree que es suya, sin tener la capacidad de entender que no le pertenece.
2º Le han podido llegar a joder de tal manera que no le permiten ver a sus hijos, le han dejado en la calle con la mitad de su sueldo
( más lo que le tenga que soltar AL LEGULEYO), que no le importa absolutamente nada lo que le pase, pero la idea de la venganza está latente y como sigue siendo un anormal pues primero mata y luego decide jugársela a él mismo.
3º Es su educación tan machista que no puede consentir que le dejen.
Pues SÍ, necesitamos que nos eduquen con otros valores menos posesivos y mucho más democráticos.
Con esto Tigre no quiero ni por un momento que pienses que los llego a entender.

PERLA dijo...

Sí, hay que educar. Y además el sistema debe funcionar. Porque qué impotencia deben sentir esas mujeres cuando ni denunciando escapan de esos animales.
Yañez, ya lo hemos hablado, el criterio nº 2 es el único que "entiendo", pero no se puede tampoco consentir.
PD. No se habla de ello, pero ¿y esos hombres maltratados? En esos casos sí que es mejor que la mujer sea el "sexo débil", ¿no?