viernes, 26 de diciembre de 2008

En familia


Saludos a la blogosfera!. Las típicas cenas de Nochebuena en familia son vistas como las de la paz y la armonía. Todos juntos alrededor de una mesa repleta, inundada, de viandas que darían de comer a todo un regimiento. Es la fecha más significativa donde millones de familias se reunen... por vez primera desde el año pasado... y pasa lo que pasa, claro. Si hacemos caso a las estadísticas de la Policía y los servicios sanitarios, hay un aumento considerable de agresiones en esa noche tan bonita por aumento del consumo de alcohol... y por las reuniones familiares que no son tan entrañables y armoniosas como debieran!!.

Pasa hasta en las mejores familias, podríamos decir, y la mía no es una excepción. En mi familia (materna, porque como dice mi padre: Si familia has de tener, es por parte de la mujer. Ja,ja) es tradición ir a cenar a casa de mis abuelos. Componemos esa familia 12 miembros (este año reducido a 9 porque mis primos tuvieron cosas mejores que hacer) y puedo asegurar que todos poseemos un talante distinto y una educación bastante variopinta.

La cena comienza poniendonos al día de la vida de los demás, prosigue con sutiles indirectas fruto de las pequeñas rencillas y finalmente los celos y las envidias acaban presidiendo la mesa en conjunción con las diferencias políticas, religiosas y culturales.

Para mi esta reunión es un coñazo, que diría aquel, pero puedo presumir que soy el único nieto que sigo fiel a la cita, y no sólo por la ilusión que se que le hace a mi señora madre sino porque disfruto de la compañía de mis abuelos (a los que envidio su sordera en días como estos...). Ellos están felices por ver a toda su familia unida. Y soy feliz por verles a ellos así de sonrientes.
Como dice mi hermano Zorro: Que tal la nochebuena?. En familia o bien?. ;)

9 comentarios:

Sara dijo...

Yo creo Tigre, que los abuelos, además de estar un poco sordos, que nunca esta de más, también les ocurre que están un poco de vueltas de todo, y pocas cosas ya les sorprenden o les precoupan... Con teneos reunidos, suficiente. A mi abuelos ya no me quedan, y las reuniones familiares son más bien pequeñas, y aún así no faltan piques considerables, pero que sería la Navidad sin ellos??

Un beso,

Nuria dijo...

jajaja!! buenisimo Tigre! esto de los piques navidenios (me copio de sara para expresarme... jeje) debe ser internacional!!! Jajaja!!! esta navidad me he librado... de suegra, de cuniados, de abuelos... Lástima que no pude bajar a ver a mi familia, que somos pocos (mi hermana, mi padre y yo) y los piques ya nos los hemos tirado durante el anio por telefono! jajaajaja!! =) Llámame pagana pero sigo pensando que el mundo estaria mejor sin la "navidad"...

Helena dijo...

Ay Tigre, cuánta razón... Yo sigo pensando que mientras estén los abuelos las fiestas son entrañables, aún con sus discusiones, porque si las hay, me las paso por el... Y ayer mismo me emocioné en casa de mis abuelos porque están mayores, tocados (mi iaio a punto de entrar por enésima vez a quirófano por un cáncer de vejiga y encima le operan el día de su 85 cumpleaños), y recordaba las navidades de antaño cuando todavía el peso de los años no había hecho mella en ellos, cuando los nietos cantábamos villancicos y nos daban dinerillo... Y tuve que aguantar las ganas de llorar! ¿Y cuando falten? Buf, no quiero ni pensarlo, de momento mi abuela (pese a su sordera y su cojera por haberse caído en una semana 3 veces -ya sé de dónde me viene a mí eso de golpearme) sigue cocinando tan bien como siempre! Como decía mi madre ayer mismo: aprovechad ahora, que les quedan dos telediarios... Me conformo con que el 1 de abril puedan celebrar su 60º aniversario de boda (como mínimo)!!!

Un abrazo!

yáñez dijo...

Mucha mala leche es lo que tenemos, estos días son para estar en paz y armonía, hacer felices a quien quieres e ignorar a los que te tocan los cojones y conste que me joden estas fiestas y sobre todo tener que asistir a la pata de gallo de la noche vieja.

Elektra dijo...

Pues yo la Nochebuena... en familia, osease, mal. Me ha gustado todo lo que has expuesto en tu post. Yo creo que de todas formas, a los que todo esto no nos hace ninguna gracia, somos al final los que más empeño ponemos en hacer que los demás se encuentren agusto con aquello que a ellos les gusta. Tiene huevos la cosa.

Besos.

Carlos Felipe dijo...

Yo también las pasé en familia, qué se le va a hacer... Has calcado mi cena de Nochebuena canaya...jajaj...

Un saludo y felices fiestas tigre

El Tigre de Mompracem dijo...

@ Sara

Es cierto amiga!. Tu entenderás perfectamente por qué yo no entiendo a mis primos (que hacen en un día así lo que hacen cada finde: Nada util, por cierto y es malo para el higado...)

Un besazo


@ Núria

Pagana!!!. Ja,ja,ja.
Por allí arriba también hay piques??.

Petonets


@ Helena

Para mi la nochebuena es la noche en que mis abuelos consiguen reunir a casi toda su familia y con eso basta. Mi abuelo ha luchado toda su vida por fundar una familia que el no tuvo de pequeño y este es su homenaje anual. Por eso no entiendo a mis primos. Ni quiero entenderlos, vamos!

Un besazo


@ Yañez

Pues yo cumplo tus ordenes y lo hago a la vez. En una misma habitación hago felices a unos e ignoro (aunque cuesta porque gritan mucho) a otros...

Bicos de gallo


@ Padme

Sí, amiga, manda huevos!. En días así se juntan todos los maestros del lado obscuro y los Jedi les servimos el turrón...

Un besazo


@ Carlos Felipe

Ja,ja,ja. Yo creo que todas las familias tenemos un guión de Berlanga y lo escenificamos ese día, eh?

Un abrazo

Abutita dijo...

Pues yo este año no podia estar con mis padres y mi hermano...Y aunque siempre pense que era un coñado, este año he descubierto que no...

Será que yo soy una ñoña...Tal vez...pero a mi si me gusta cenar con mi padre,y con mis primitos enano a los que no veo nunca porque viven lejos, y con mi hermano...

Es cierto que siempre hay "rifi-rafes" pero hay otras personas de tu familia q hacen que valga la pena

En fin,es mi opinión de andaluza sentimental...

Zorro de Segovia dijo...

el día de nochebuena bajé andando desde mi casa a casa de mi madre. Me gustó. De las casas salía el olor a supercomidas y se me iba haciendo la boca agua. Pero también me encontré a un par de familias que, como yo, se dirigían a sus respectivas cenas ¡y ya iban discutiendo! ya de movida incluso antes de la cena, qué fuerte