jueves, 27 de agosto de 2009

Instantes


Saludos a la blogosfera!. En mi reciente viaje al Norte he tenido la fortuna de conocer a algunas personas muy interesantes de las que me gustaría llevarme en la mochila y que seguro que formarán parte de mi vida. Uno de ellos, al que llamaremos por su nombre turco, Isa, fue periodista y afamado corresponsal pero un día cuando más alto estaba en su profesión decidió que su vida necesitaba un cambio y en la actualidad lleva quince años viviendo en Estambul donde se ha casado y vive enseñando español.

Me comentó una cosa que ayer volví a recibir vía sms y por eso quiero compartirla en forma de post. Me dijo que no había que pensar tanto en acabar los días como realmente deseamos sino que había que vivirlos con plenitud ahora y me habló de este poema que parecia de Borges pero que realmente es de Nadine Stair donde nos invita a vivir el instante y no dejarlo todo para el futuro.
Si pudiera vivir nuevamente mi vida
En la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido, de hecho
tomaría muy pocas cosas con seriedad.

Sería menos higiénico.
Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría
más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido, comería
más helados y menos habas, tendría más problemas
reales y menos imaginarios.

Yo fui una de esas personas que vivió sensata y prolíficamente
cada minuto de su vida; claro que tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría de tener
solamente buenos momentos.
Por si no lo saben, de eso está hecha la vida, sólo de momentos;
no te pierdas el ahora.

Yo era uno de esos que nunca iban a ninguna parte sin termómetro,
una bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas;
Si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.
Si pudiera volver a vivir comenzaría a andar descalzo a principios
de la primavera y seguiría así hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita, contemplaría más amaneceres
y jugaría con más niños, si tuviera otra vez la vida por delante.

Pero ya tengo 85 años y sé que me estoy muriendo...

3 comentarios:

Yáñez dijo...

Yo diría que puede que tenga esos 85 añitos por haber vivido de forma contraria a como reza su poema, pero en mucho estoy de acuerdo con él.

Abutita dijo...

:)

Helena dijo...

Dios... este verano me he planteado tantísimas cosas de mi vida que este poema me ha tocado profundo...
Un besazo y gracias, gracias por hacerme tocar los pies en el suelo.